13. Benoit Constant Coquelin

 Benoit Constant COQUELIN

Comentarios

  1. Me ha parecido muy interesante su idea de que, al ser el actor el instrumento de sí mismo, se puede plantear que el actor tiene dos “yo”. El primero es el que tiene la capacidad de pensar, analizar y proponer; y el segundo es el cuerpo, el que ejecuta. Compara el trabajo de un pintor con el de un actor. Explica que el pintor tiene desde el primer momento su modelo, pero el actor tiene su modelo cuando ha terminado de definir al personaje y cuando ha comprendido cómo es y por qué actúa como lo hace. Luego adopta cualidades del personaje a su segundo “yo” para darle vida a ese modelo que ha creado. Ese segundo “yo”, por lo tanto, tiene que tener la capacidad de amoldarse a distintas propuestas de personaje. Me ha gustado también su crítica a aquellos actores que manchan su segundo “yo” de su personalidad por lo que se convierten en actores “de un solo papel”. Estoy bastante de acuerdo con esta última reflexión, creo que siempre va a haber rasgos de la personalidad del actor o de sus vicios que van a estar en el personaje, pero creo también que es importante construir al personaje desde un lugar ajeno al actor para permitirse una investigación mayor. Creo que siempre que como actores creamos a nuestros personajes desde nosotros mismos, la censura y la vergüenza va a ser enormemente mayor, y la propuesta de personaje mucho menos rica en cuanto a peculiaridades…

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  2. …Creo también que este autor tiene un concepto un poco idílico del arte, él cree que el público no espera ver una escena totalmente realista, sino que a la vida hay que añadirle belleza, hay que idealizar lo que se representa en el escenario. No estoy del todo de acuerdo con esto ni con que el actor tenga que representar la emoción y no sentirla. Creo que el actor puede trabajar mediante imágenes de personaje para hacer un contacto emocional que sea ajeno al propio actor. Creo también que no se puede engañar al público, que una emoción representada no es algo orgánico y que si nuestro objetivo es ser orgánicos, no vale con fingir la emoción. También entiendo que si Coquelin buscaba una forma de hacer teatro más bella, más idealizada, menos realista; le bastara con representar la emoción porque no era la organicidad lo que buscaba.

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